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miércoles, 11 de diciembre de 2013

Retazos de la charla de Blanco Valdés del lunes 09 de diciembre en el Ateneo de Santiago.

 
 Roberto Blanco Valdés enumeró «multitud de causas» para que la Constitución, en su trigésimo quinto aniversario, «sea vista por la gente como algo que hay que reformar»: el paso del tiempo, la corrupción, los movimientos secesionistas, el descrédito de instituciones clave, el cambio de postura sobre la monarquía en ciertos partidos, la crisis económica… Sin embargo, advirtió: «Es cierto que el país tiene una cantidad enorme de problemas, pero casi ninguno de ellos se resolvería cambiando la Constitución. [...] De hecho, solamente uno haría altamente recomendable una reforma: el territorial». Pero, para esa tarea, no se da el consenso exigible.
Porque -sostuvo- sí se podría abordar la modificación de la ley de leyes a fin de mejorar la descentralización del Estado, estabilizar el sistema de reparto competencial y engrasar los mecanismos de solidaridad entre las comunidades, entre otras cuestiones, pero eso no satisfaría las ansias asimétricas de vascos y catalanes. Y las pretensiones de estos últimos no son las del resto. De modo que mejor no menearlo.

martes, 21 de mayo de 2013

Esclavitud infantil y conservas en Tailandia

Fte: extracto de www.lavozdegalicia.es


Entrevista al secretario general de la patronal Anfaco, Juan Manuel Vieites.

El que no haya estado en una conservera tailandesa no es fácil que pueda hacerse una idea de lo que es aquello.
 
-¿Usted ha estado?
-Sí. En alguna factoría no me dejaban entrar. Solo después de hacernos un lavado de cerebro [acompañaba a un empresario local] nos dejaron el paso franco.
-¿Y qué vio?
-Auténticas barbaridades. Para empezar, un incumplimiento claro de los acuerdos sobre derechos humanos, porque hay niños trabajando en las plantas. Por supuesto, los controles de seguridad del producto brillan por su ausencia. Baste decir que ni siquiera tienen medidores de temperatura en los esterilizadores. Cuando le pregunté al operario que los manipulaba que cómo sabía a cuántos grados estaba me respondió que no había problema, que le daba dos vueltas a la palanca y lo mantenía cerrado 25 minutos. Por no hablar de las condiciones en las que llega el pescado a las factorías...
-¿Y cómo llega?
-Caminando solo.
-Denoto cierta ironía.
-Cierta, no, toda. He visto descargar atunes a familias enteras, niños incluidos, desde los barcos hasta unas chalanas. Una vez en el muelle, con aquel calor y toda aquella humedad, los cargan en motocarros para llevarlos hasta las fábricas de transformación. Cuando por fin llega el bonito, ya no es que se haya descongelado, ¡es que casi ha aprendido hasta a andar! Pero, claro, como la teoría dice que la esterilización lo mata todo...
-Se supone que la UE tiene que cumplir sus propias normas.
-Lo cierto es que muchas veces nos preguntamos qué hacen los inspectores. Solo cuando insistimos mucho realizan controles. Por ejemplo hace unos meses. Y se confirmaron nuestras sospechas. Hubo 19 alertas alimentarias en países como Finlandia, Polonia, Malta...
-¿En cuestión de salarios también hay tanta diferencia?
-Sí. El presidente de la primera compañía tailandesa, que es lo mismo que decir del mundo, visitó una conservera viguesa hace unos años. Se quedó impresionando. «Con lo que ustedes gastan aquí, tengo yo 15 fábricas, y con lo que usted paga a una persona, yo tengo 26». Es la prueba evidente de que no estamos jugando con las mismas reglas.

martes, 25 de septiembre de 2012

miércoles, 30 de mayo de 2012

Desobedezcamos!!!!!!!!! Audio de un médico que desobedece.

Ir a descargar “Me dijeron que me fuese a la privada" De recorte a recorte, esta es la sensación de Valentina, prostituta argentina residente en Vigo en situación irregular, que acudió a mediados de diciembre del año pasado a las urgencias del Hospital Xeral de Vigo con las plaquetas por los suelos y hematomas por todo el cuerpo. Los administrativos le pidieron el pasaporte al entrar y se quedó ingresada. A las pocas horas, recibe una llamada del departamento de cuentas del centro que le informa de que cada día de ingreso le costará 485 euros, sin contar el material desechable. “Una médico llegó a decirme que me fuese a una clínica privada, que me saldría más barato. Me trató muy mal, me dejó a punto de llorar”, cuenta. Angustiada por la deuda que según el propio hospital estaba contrayendo, Valentina se puso en contacto con Faraxa, una asociación viguesa que lucha por la abolición de la prostitución; gracias a su mediación logró no tener que hacer frente a una factura de casi 15.000 euros —se quedó ingresada un mes, hasta el 16 de enero— que por sus ingresos es incapaz de pagar. La mujer no tenía empadronamiento en la ciudad, a la que llegó dos semanas antes de caer enferma, y sin posibilidad de tramitar una tarjeta porque la norma aprobada en septiembre le exigía seis meses de antigüedad en el padrón. Tras su paso traumático paso por urgencias —un servicio, en teoría, garantizado en cualquier caso— consiguió empadronarse y el próximo mes cumplirá los 183 días que le reclama la Xunta para acceder a una tarjeta. No le servirá de mucho. El último día de agosto tendrá que presentar también el permiso de residencia. Y no lo tiene.

jueves, 22 de marzo de 2012

«Cuanto más se da de comer al nacionalismo, más hambre tiene»

Los partidos nacionalistas, afirma, caracterizan el federalismo español

Los rostros del federalismo, la última obra de Blanco Valdés, hace un recorrido por los ejemplos más paradigmáticos de este sistema hasta recaer en el modelo español, un modelo con una peculiaridad que lo caracteriza, «la existencia de partidos nacionalistas», apunta el catedrático.

-¿Existen nexos comunes a todo federalismo?

-Bajo la denominación general de federalismo se esconden realidades plurales y que son distintas. Todos tienen un elemento fundamental, ya que todos cuentan con autogobierno más gobierno compartido. Pero cuando uno acerca la lupa a los Estados federales comprueba que son productos de la historia de cada país, de las características geográficas o de la población. Hay un elemento común y diferencias sustanciales. La preocupación que me lleva a escribir el libro es situar a España dentro de este mapa. Partimos de que es un sistema federal y justificamos esa tesis.

-¿Funciona mejor un sistema federal por agregación o por desagregación?

-En sentido estricto los Estados federales lo son por agregación. Es una técnica para construir Estados, no para descentralizarlos. En el caso de los federalismos por desagregación, cuyos paradigmas son España y Bélgica, es una técnica que se utiliza para descentralizar un Estado que existe. En estos federalismos hay una diferencia importante, la preocupación por esta descentralización.

-¿Nacionalismo y federalismo son antagónicos?

-Son antitéticos. El federalismo trata de hacer compatible la diversidad con la unidad. Es decir, tenemos diferencias pero queremos permanecer unidos. El nacionalismo aspira a otra cosa, a tener un Estado. No hay ningún nacionalismo que no aspire a eso. Aspira a lo contrario del federalismo, a romper ese Estado y crear otros nuevos. En España reina una confusión que es conveniente desvelar, porque oímos la reivindicación federal en boca de personas que utilizan este nombre en vano. El plan Ibarretxe no tenía nada de federal.

-Recoge en el libro que el Consejo de Estado alertó de que el traspaso de competencias a las autonomías ha llegado a su límite.

-Y lo hizo antes de que se llevase a cabo el Estatuto de Cataluña en un dictamen de una extraordinaria rigurosidad. En él se dice que hemos llegado probablemente al límite de la descentralización competencial, y todo lo que sea pasar de aquí, posiblemente va a suponer una ruptura del modelo constitucional. Y eso es lo que ocurre en Cataluña, con un Estatuto que es un disparate político.

-¿Hay que devolver competencias?

-Es difícil pensar en una devolución de competencias sin una reforma general del Estado. El problema no es tanto la devolución de competencias sino tener una cartera de derechos fundamentales que sea igual en todo el territorio. No es razonable que haya distintas carteras sanitarias y en temas fundamentales como educación deberíamos redefinir el modelo.

-Afirma que el problema nacional se complica cada vez más. ¿Hasta qué punto?

-Es como el monstruo al que cuanto más se le da de comer, más le crece la barriga y más hambre tiene. Países como Italia admiran profundamente el caso español, pero no entienden algo. Y es que a medida que hemos ido descentralizando los nacionalistas no solo no están contentos, sino que el umbral de reivindicación aumenta.

-¿Y cómo acabará?

-De no girar el Partido Socialista de Cataluña, antes o después tendremos un problema serio. El PSOE ha pasado de ser uno de los partidos fundamentales en la construcción del Estado autonómico, con Felipe González, a uno de los partidos fundamentales en la demolición del Estado autonómico.

-¿En qué situación se queda el nacionalismo gallego?

-La fragmentación es para el nacionalismo gallego una catástrofe, que ha sido fruto, de una parte, de quien controla el Bloque, para entender los cambios del país. De manera inmediata van a tener un problema, porque si se presentan separados será un desastre electoral.